NUEVA YORK,- Autoridades locales se muestran reacias a erigir un muro en la frontera sur de Estados Unidos de acuerdo al plan de Donald Trump, a quienes el equipo del presidente electo ha pedido sugerencias sobre el tema, apunta The New York Times (NYT).

Los funcionarios de la patrulla fronteriza que han sido supuestamente consultados por el equipo de transición de Trump exploran “otras posibles vías” para el muro, incluyendo una cerca, lo que contradiría las promesas de campaña del presidente electo.

Uno de los ejes principales de la campaña de Trump fue su propuesta de construir “un muro grande y hermoso” en la frontera con México, que según él detendría no sólo la migración indocumentada sino también el flujo de drogas y el crimen.

Según el legislador Henry Cuellar, del estado de Texas, agentes fronterizos consultados sobre el plan han argumentado contra la petición de sugerir locaciones para erigir la barrera y han compartido su opinión de que sería “imposible” construir un muro o cerca en la ciudad de Laredo.

Cuellar manifestó que un muro en Laredo dañaría el comercio, entre otras cosas. Añadió: es una solución del siglo XIV a un problema del siglo XXI”.

Otros funcionarios fronterizos han sido también consultados. El alcalde de Laredo, Pete Saenz, expresó que agentes de la patrulla fronteriza le presentaron planes para remover vegetación e instalar cercas, iluminación y equipos de vigilancia adicional.

El hecho de que estas propuestas no mencionaran un muro, fue calificado por Saenz como “un gran alivio”.

“La naturaleza de un muro grande, de concreto y esas cosas, es preocupante. Tenemos una relación muy cercana con México, en especial por el comercio que viene a la ciudad y un muro grande sería obviamente ofensivo para México y para la gente local que hace negocios” en ese país, dijo Saenz.

Mientras tanto, el legislador Beto O’Rourke, señaló que las tasas de migración de México se encuentran en sus menores niveles en muchos años, “muros o cercas adicionales, físicas o virtuales, no serían un buen uso de los recursos de los contribuyentes”.

Agregó que “también suponen el riesgo de distraernos de amenazas donde se sabe que existen o que tienen probabilidad de existir, y el caso es que éstas no suceden en la frontera con México”.