VERACRUZ, VERACRUZ.- La deuda total de Veracruz, según cifras oficiales es de 87 mil 927 millones 886 mil 298 pesos. Debido a esto, las calificadoras bajaron la puntuación crediticia del estado y el gobierno federal le redujo las participaciones para el año próximo.

De acuerdo con Clementina Guerrero García, secretaria de Finanzas de Miguel Ángel Yunes, gobernador electo del estado, la crisis financiera del estado se debió a carencia de planeación, decisiones equívocas, escasa competencia para administrar y vacíos de control y supervisión.

Así las cosas, del pasivo total, 41 mil 529 millones 580 mil 201 pesos corresponden a deuda bancaria y valores bursátiles, y 46 mil 398 millones 306 mil 97 pesos a proveedores, prestadores de servicios y contratistas.

Según registros de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Javier Duarte tenía apenas 15 días como Gobernador cuando envió al Congreso local la primera de las 26 solicitudes de crédito que remitió. La deuda bancaria y bursátil de Veracruz, de 41 mil 529 millones 580 mil 201 pesos, sólo es superada por los estados de México, Nuevo León y Chihuahua, que suman 68 mil 587, 62 mil 304 y 50 mil millones de pesos, respectivamente.

En diciembre de 2010, cuando Duarte de Ochoa recibió el Gobierno de manos de Fidel Herrera Beltrán, éste también le heredó una deuda bancaria de 10 mil millones de pesos. En lugar de recortar el gasto corriente y aplicar disciplina financiera para revertir el déficit, solicitó al Banco del Bajío un crédito de mil 500 millones de pesos con cargo a las participaciones federales, con el argumento de que lo destinaría a inversión pública productiva.

Por otro lado, entre 2011 y 2012, la administración de Duarte, solicitó un total de 18 préstamos, por los cuales tuvo que contratar cuatro créditos más para garantía de pago. Uno de los más cuantiosos se contrató el 6 de septiembre de 2012, cuando pidió 5 mil 500 millones de pesos a Inbursa, con cargo a participaciones federales. Este capital, se supone que sería destinado a obra pública.

Hay que destacar que la mayoría de los créditos solicitados durante el sexenio de Duarte de Ochoa se pidieron para inversión pública productiva, y cuatro para pago de deuda. Sin embargo, la administración duartista no generó infraestructura ni disminuyó los pasivos.

De los 34 mil millones de pesos en créditos para inversión pública en todo el sexenio, sólo 12 mil 558 millones se invirtieron en obra, según registros de las cuentas públicas. Y la deuda bancaria, en lugar de disminuir, pasó de 10 mil millones de pesos en 2010 a 41 mil 530 millones al final de su mandato. Es decir, los pasivos se cuadruplicaron.

 con información de agencias y La Jornada

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