BERLIN / SIDNEY.- La noche del jueves la policía alemana detuvo a dos hombres sospechosos de estar preparando un atentado en un centro comercial de la ciudad de Oberhausen, en el oeste del país, reportaron las autoridades germanas. Las autoridades policiales y de inteligencia de cada país consiguieron desarticular presuntos ataques terroristas que se iban a perpetrar en lugares concurridos en Navidad en Alemania, Australia e Indonesia.

Los apresados son dos hermanos de 28 y 31 años originarios de Kosovo, indicó la policía de Essen que coordinó la operación, en medio de las controversias y cuestionamientos que soportan las fuerzas de seguridad alemanas tras el ataque con camión en Berlín, reivindicado por el Estado Islámico.

El país se encuentra en máxima alerta y la presión sobre la canciller, Angela Merkel, se hace sentir ante lo que muchos consideran errores policiales en la matanza de Berlín y, al mismo tiempo se objeta, la política de acogida a inmigrantes del Gobierno.

Tras las detenciones de Oberhausen, los investigadores intentan aclarar ahora en qué fase estaban los preparativos de este nuevo atentado terrorista y si hay más personas implicadas.

Alertada por los servicios de inteligencia alemanes, la policía de Essen desplegó a última hora del jueves un operativo en los alrededores de un centro comercial de Oberhausen y de un mercado navideño cercano a la zona. El centro comercial objetivo de los terroristas es llamado Centro, uno de los mayores de Alemania con 250 comercios y que está particularmente concurrido estos días por las compras de Navidad.

Asimismo, la policía australiana informó hoy que había desarticulado un plan para atentar en varios lugares de la ciudad de Melbourne el día de Navidad y que detuvo a siete personas relacionadas con ese plana.

Según el jefe del gobierno australiano, Malcolm Turnbull, este “complot terrorista islamista” era uno de los más “importantes” que se han frustrado en los últimos años.

“Lo que estos criminales quieren no sólo es matarnos sino asustarnos y obligarnos a abandonar nuestra manera de vivir”, añadió Turnbull.

Las fuerzas de seguridad han explicado que los acusados -“todos ellos jóvenes de unos 20 años”- pensaban atacar con bombas artesanales enclaves conocidos como la estación de tren de la calle Flinders, la Catedral anglicana de San Pablo y la Plaza Federación, y aprovechar el caos para atacar con cuchillos y pistolas.

Planeaban una seguidilla de actos terroristas al estilo de lo que ocurrió en París, indicaron los investigadores.

El jefe de la policía del estado de Victoria, Graham Ashton, indicó que el grupo parecía haberse radicalizado de forma independiente pero “inspirado por la propaganda de Estado Islámico”.

Los sospechosos fueron apresados en una serie de redadas en las que actuaron cerca de 400 policías. Desde 2014, la policía australiana ha desmantelado 12 planes para atentar en el país en 25 operaciones contra los extremistas que han resultado en la inculpación de 57 radicales islamistas.

El Estados Islámico había distribuido un video en noviembre en el que precisamente se señalaba como un posible objetivo la Catedral de San Pablo de Melbourne.

También en Indonesia las autoridades impidieron un atentado coincidiendo con estas fechas emblemáticas para la comunidad cristiana. Los uniformados locales abatieron el miércoles pasado a tres supuestos milicianos radicales en un encontronazo armado en uno de los suburbios de Yakarta, capital del país.

Este viernes, las prensa local reveló que los activistas pensaban utilizar mujeres bomba, una táctica inédita en Indonesia.

Indonesia, tras esto, ha desplegado hoy 155.000 policías y soldados para reforzar la seguridad en enclaves frecuentados por los fieles cristianos y lugares donde se generen aglomeraciones públicas en los próximos días.
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