BAJA CALIFORNIA, MÉXICO.- Las ciudades de Tijuana y Mexicali en Baja California, están enfrentando una verdadera crisis humanitaria, como resultado de la llegada en los últimos meses de 10.000 migrantes extranjeros, la mayoría haitianos y de naciones africanas.

Los albergues se encuentran en su máxima capacidad y las autoridades locales y del estado no saben qué hacer, sin que el gobierno federal les haya brindado apoyo suficiente para enfrentar la emergencia.

La mayoría de los refugiados son haitianos damnificados del catastrófico terremoto del 12 de enero de 2010 en Puerto Príncipe y sus alrededores, el peor en dos siglos, que dejó más de 230.000 muertos.

Miles de haitianos obtuvieron refugio en Ecuador, Venezuela y Brasil, y en éste último país inclusive se les brindaron empleos temporales con motivo de los Juegos Olímpicos. Sin embargo, ante la falta de perspectivas de mejoramiento económico, decidieron emigrar a México y han estado llegando poco a poco a la frontera noroeste del país.

Hasta ahora, una normativa del gobierno estadounidense que permitía brindar asilo a las víctimas del terremoto ha permitido a 7.000 haitianos ser acogidos en suelo norteamericano, pero el 22 de septiembre pasado Washington decidió poner fin a esta disposición, que iba a estar vigente hasta el 2017.

Por lo tanto, anunció que reiniciará las deportaciones de haitianos sin documentos, lo que ha hecho que muchos se queden en Tijuana, donde de por sí han hallado acogida también miles de migrantes mexicanos que han sido víctimas de las políticas radicales de deportaciones del presidente Barack Obama.v

La llegada de haitianos no cesa y sólo el lunes pasado se reportó el arribo de más de 300, que mantienen la esperanza de poder ingresar legalmente a Estados Unidos. El sacerdote y activista Alejandro Solalinde, que se encuentra en Mexicali apoyando a las asociaciones que brindan ayuda a los haitianos y africanos, denunció la grave situación que enfrentan los refugiados.

Buscamos ayuda y cada semana se realiza una reunión con las autoridades del instituto Nacional de Migración y asociaciones civiles” para analizar las acciones que se pueden realizar a fin de enfrentar el problema, señaló Solalinde.

Hay al menos cuatro albergues para inmigrantes en Tijuana pero como muchos no alcanzan espacio en sus instalaciones, se han colocado sobre la vereda de la entrada a Estados Unidos en la garita o puente internacional de San Ysidro, frontera con California, donde permanecen día y noche.

jcrh