ESTADOS UNIDOS.- Este domingo por la noche, tendrá lugar el segundo debate presidencial entre el republicano Donald Trump y su rival demócrata Hillary Clinton. La Universidad Washington de St. Louis será la sede de este evento, y a diferencia del primer encuentro, ambos aspirantes deberán responder a las preguntas de dos moderadores y un grupo de electores indecisos

Clinton tratará de reforzar su imagen de mujer de Estado, mientras que Trump podría verse limitado a aplicar una estrategia de reducción de daños.

La divulgación el viernes de un video del año 2005 en el que menosprecia a las mujeres con un lenguaje vulgar y machista, le ha valido a Trump un fuerte rechazo incluso en sus propias filas.

En este material, Trump le dice a un presentador de televisión durante una conversación grabada -sin su conocimiento- en un automóvil: “Cuando eres una estrella, ellas te dejan hacerlo. Uno puede hacer lo que quiera”. Y cuenta su primer intento fallido de seducir a una mujer. “Lo intenté y no pude, lo reconozco”, dice Trump en la grabación. “Me fui hacia ella como a una perra, pero no pude llegar a eso. Y estaba casada”.

Necesitado de manera urgente de atraer el apoyo de sectores del electorado que le son reacios, en particular las mujeres, a menos de un mes de las elecciones del 8 de noviembre Trump corre el riesgo, por el contrario, de perderlos definitivamente.

El debate de este domingo será en consecuencia decisivo para el magnate, que según los analistas había perdido la primera confrontación con Clinton, el lunes 26 de septiembre.

Las declaraciones que formuló en la noche del viernes y a lo largo del sábado permiten deducir la estrategia que adoptará Trump para intentar doblegar a su contrincante. Debería mostrarse humilde, reconociendo sus errores de 11 años atrás y reiterando las peticiones de disculpa al respecto.

Al tiempo, atacará a Hillary Clinton a través de su marido, el expresidente Bill Clinton (1993-2001), conocido por sus aventuras extraconyugales. El sábado, Trump retuiteó el mensaje de una mujer que denunció en 1999 haber sido violada por Bill Clinton en 1978.

Se prevé igualmente que el republicano reitere una vez más su voluntad de mantener su candidatura, a pesar de las defecciones de último momento en su propio bando, algunas de ellas de fuerte importancia política.

Por otro lado y como resultado de los últimos acontecimientos, diversos republicanos han manifestado que no votarán por Trump en noviembre. Entre ellos destacan el senador John McCain y Mitt Romney, candidatos a la presidencia en 2008 y 2012, la exsecretaria de Estado Condoleezza Rice y el actor y exgobernador de California Arnold Schwarzenegger.

El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, se dijo “enfermo por las declaraciones” de Trump, e incluso su compañero de fórmula, Mike Pence, tomó distancias con él.

No consiento esas declaraciones y no puedo defenderlas”, dijo Pence, aunque se congratuló de la petición de disculpas de Trump.

jcrh