MÉXICO.- Colima, Guanajuato, Zacatecas, Oaxaca y Puebla en alguna ocasión fueron considerados como estados ideales para vivir. Incluso en algunos casos ocuparon los primeros lugares en el Índice Nacional de Calidad de Vida, realizado cada dos años por la consultora Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE).

Sin embargo, en los últimos años debido a la disputa de cárteles del narcotráfico por nuevos territorios, problema son bandas de secuestradores o de robo de combustible, han pasado al otro lado del espectro.

 

Hoy en día, según el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) y organizaciones civiles, en esos lugares aumentó el número de homicidios y otros delitos. Ante el repunte de la violencia en esas regiones la reacción de las autoridades resulta insuficientee, aseguró el especialista en seguridad Alejandro Hope. “Han seguido en la negación, la respuesta ha sido poco vigorosa. No fue sino hasta agosto que el presidente Enrique Peña Nieto reconoció la alerta”, recordó.

En Colima por ejemplo, de acuerdo con datos del SNSP, su tasa de homicidios intencionales por cada 100 mil habitantes es de 52.4. Es la más alta del país, incluso mayor a la que hasta el año pasado se consideró la población más peligrosa de México, Acapulco. Detrás de estas cifras existe una disputa territorial de los cárteles de Jalisco Nueva Generación y Sinaloa, explicó Hope.

 

 

Los grupos pretenden controlar el puerto de Manzanillo, Colima, uno de los sitios de entrada de precursores para drogas químicas según la Procuraduría General de la República (PGR).

 

Guanajuato por su parte, padece de robo de combustible, aunque sus problemas de inseguridad, también se debe a otras razones. Entre ellas, su cercanía con estados en los cuales es fuerte la presencia de cárteles como el de Jalisco y Michoacán.

De hecho, algunas organizaciones como Caballeros Templarios y el CJNG mantienen grupos en municipios guanajuatenses. Por otro lado, según indican cifras del SNSP, el mayor problema de Guanajuato es el robo con violencia.

En 2016 el promedio de denuncias por este delito es de 22.6 al día en ese estado. El año pasado la cifra era de tan sólo 17.

Puebla, también se ha significado a nivel nacional, por el robo de combustible.  Según Petróleos Mexicanos (Pemex), por extracciones clandestinas cada día se pierden 150 mil litros de gasolina. En 2010, la extracción clandestina de combustible provocó una explosión que causó la muerte a 32 personas.

De igual forma no sorprende que los brotes de violencia, se encuentren asociados a la presencia de “chupaductos” o “huachicoleros”, como se les conoce a quienes roban combustible.

jcrh