DALLAS, ESTADOS UNIDOS.- Los Vaqueros de Dallas en 2016, salieron al rescate de la NFL. Y es que contrario a lo que pudiera pensarse, el futbol americano profesional estaba perdiendo atractivo entre las aficionados de Estados Unidos.

El resurgimiento sorpresivo de Dallas, apoyado en dos novatos espectaculares, ha convertido a este equipo en un espectáculo atractivo en la televisión.

De acuerdo con diferentes especialistas, la NFL está sufriendo de sobreexposición. Motivo por el cual el comisionado Roger Goodell, debería considerar eliminar el juego del jueves por la noche, el cual no aporta nada especial a la liga, salvo el engordar las billeteras de los propietarios.

Por otro lado, los jugadores tampoco son de agrado de este tipo de eventos, dado el poco tiempo para recuperarse de la fecha anterior, y los equipos no cuentan con tiempo suficiente para preparar su táctica de juego.

Y por si fuera poco, los encuentros del lunes por la noche, que solían ser los estelares de cada fecha, se han visto afectados por protagonistas aburridos y sin estrellas. Esto no significa que la NFL, un negocio que genera 13 mil millones de dólares anuales, vaya a desaparecer en el futuro inmediato. De todas formas, una liga cuyo éxito está basado en la popularidad de la televisión tiene que estar preocupada por la tendencia de las audiencias de cancelar sus suscripciones de cable para ver programas por internet.

Así las cosas, la NFL tiene que aceptar esta nueva realidad, y darse cuenta de que ya no puede dar por sentado su éxito. A partir de ya, la liga tendrá que realizar esfuerzos por reconectarse con sus fanáticos.

Por fortuna, cuando el panorama se presentaba complicado, los Vaqueros y sus sensacionales novatos Dak Prescott y Ezekiel Elliott, deslumbraron con una temporada llena de récords. Lo que es más, especialistas en mercadotecnia, han comenzado a especular sobre el revuelo que causarían Dallas y los Acereros de Pittsburgh si se enfrentan en el Super Bowl por cuarta ocasión en la historia. Si ocurre, en vez de hablar de la decadencia del “rating’’ televisivo se mencionarán récords de audiencia.

jcrh