CLEVELAND,-  Aún recordamos aquella serie de 1954 cuando el mexicano Beto Avila se destacó con la Tribu pero sus logros no alcanzaron para hacer que Cleveland lograran superar a los entonces Gigantes de Nueva York almando de Leo Durocher, como satisfacción queda el título como campeón de bateo.

Pues bien, esos Indios ahora con Terry Francona dirigiendo la batuta, pese a las bajas por lesión de varios pilares de la escuadra, incluyendo dos pitchers abridores para la postemporada y sin haberse ganado el calificativo de favoritos para ganar el título de la división Central, consiguieron salir adelante ante Tigres de Detroit, Reales de Kansas City para despachar a Medias Rojas de Boston.

Aunque anotó más carreras en la temporada regular, apenas fabricó siete en los playoffs. Tal vez Francona no haya conseguido distinción alguna como “Jugador Mas Valioso” pero a cambio supo manejar su bullpen y arriesgó al lanzarle a David Ortiz en el tercer juego. Una serie delimitada a tres triunfos y ahora vela sus armas para enfrentar a Toronto en serie de campeonato, antes de concluir al clásico de otoño.

Terry no quiere adjudicarse crédito alguno, resalta el desempeño de sus jugadores.

“Lo he hecho antes”, dijo Francona, quien guió a los Medias Rojas a los campeonatos de la Serie Mundial en 2004 y 2007. “Lo que tuvo significado fue celebrar con los Indios y nuestros colaboradores. No me importa el lugar. Respeto que hemos vencido a un señor equipo, pero celebrar con nuestros jugadores es algo que atesoro”.

Los Indios han desafiado los pronósticos — y la lógica del béisbol — durante varios meses.

Los obstáculos solo han servido para motivar más a los Indios. Francona los mantuvo encarrilados en todo momento. Más allá de su función de estratega, supo lidiar con egos y lograr que todos asumiesen el reto.

“Ha sido extraordinario”, comentó el presidente de los Indios Chris Antonetti. “Es un experto en eso. Entiende a la gente. Establece vínculos. Sabe transmitir un mensaje. Tiene el equilibrio justo para lidiar con un grupo de profesionales para tenerlo preparado, pero también se divierte. Si hay alguien mejor, estoy seguro que no lo he conocido”.

Con su rotación menguada tras las lesiones que dejaron fuera a Carlos Carrasco y Danny Salazar, Francona entendió la importancia de ganar el primer juego contra Boston.

Luego que Trevor Bauer, quien inició la campaña en el bullpen, pudo llegar hasta el quinto inning, Francona se la jugó con el zurdo Andrew Miller — un relevista que suele aparecer en el séptimo — y el bullpen de Cleveland sentenció la victoria 5-4.

Pese a que el zurdo David Price abrió por Boston en el segundo juego, Francona hizo caso omiso de la estrategia convencional y puso de titular a Lonnie Chisenhall, un bateador zurdo que tuvo promedio de .217 contra izquierdos en la campaña regular. Chisenhall fue tomado en cuenta más que nada por su defensa, pero pegó un jonrón de tres carreras — su primero ante un zurdo en el año — en el segundo inning de la victoria 6-0 en el segundo juego.

“Hay ocasiones en que los jugadores hacen que luzcas más inteligente de lo que eres”, señaló Francona.

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