CHINA.- ¿El dinero es la clave para el éxito y la felicidad? Aparentemente esto no ocurre así, por lo menos en lo que corresponde al futbol de China, ya que pese a todos sus esfuerzos para destacar en el deporte más popular del planeta, no puede superar el puesto 78 de la clasificación de la FIFA.

Apenas ocho meses después de su llegada, el técnico de la selección china Gao Hongbo tuvo que presentar su dimisión el martes tras una nueva derrota, 2-0 frente a Uzbekistán, en partido de clasificación para el Mundial de Rusia 2018.

Este revés compromete seriamente las opciones de China de participar en la fase final del próximo Mundial, al que únicamente se ha clasificado una vez, en 2002. Del torneo disputado en Japón y Corea del Sur se fue sin marcar un gol.

El presidente chino Xi Jinping, gran amante del fútbol, prometió que haría todo lo posible para que China pueda participar en la Copa del Mundo en 2018, y más tarde organizarla. Pero incluso la prensa del país, que normalmente prefiere guardar silencio sobre las debilidades nacionales, parece perder la paciencia.

Durante los pasados meses, China se manifestó determinada a convertirse en la élite del futbol mundial, y para lograrlo, apostó por contratos millonarios con acuerdos sin precedentes. De hecho, diversas empresas del país han invertido mil 700 millones de dólares en activos deportivos, principalmente en el deporte más popular del mundo.

Las contrataciones de figuras de este deporte, por contratos astronómicos, no dejan de sorprender. Pero pese a todo esto, los resultados sencillamente no se dan. De acuerdo con medios de comunicación de China, el dinero invertido en el último año sólo ha servido para disimular, no para trabajar en las profundas lagunas, dando la impresión de progresar cuando “incluso se ha producido una regresión”.

El China Daily se mostró contrario este jueves por medio de un editorial, a los grandes desembolsos, pidiendo a las empresas chinas que “inviertan con prudencia en el futbol europeo”.

“Escribimos grandes titulares con el dinero gastado para atraer estrellas extranjeras a la CSL y para comprar clubes pero todo esto no tiene nada que ver con la suerte del equipo nacional en el terreno de juego”, señala Mark Dreyer, especialista deportivo que trabaja en Pekín.

Para decirlo de manera sencilla, los jugadores chinos no son lo suficientemente buenos para clasificarse para una Copa del Mundo y ningún entrenador puede hacer nada”, resume Dreyer. “La insistencia del gobierno en participar en el Mundial sólo hace aumentar la presión sobre los jugadores y los dirigentes”, añade.

Los aficionados y los dirigentes se han resignado, tras una década de resultados decepcionantes. En la clasificación FIFA China está justo después de San Cristóbal y Nieves, una isla de las Antillas 27.000 veces menos poblada que el gigante asiático.

A principios de marzo el gobierno publicó una ambiciosa hoja de ruta para llevar a China “a la cima del futbol de aquí a 2050″. En cuatro años 20.000 academias de formación deberían crearse y cerca de 30 millones de alumnos practicar este deporte, con el objetivo de alcanzar los 50 millones de adeptos del balón en 2020.

“Si por cada 200.00 habitantes ha de haber al menos uno con el potencial de Leo Messi, entonces China, con sus casi 1.400 millones de habitantes, debería aspirar a encontrar sus 7.000 Messis”, señaló en 2013 Xi Jinping, presidente de China, después que su selección cayera por 5-1 contra Tailandia.

jcrh