A Claudio Ranieri le salió perfecto el plan. “La Premier dura un año, la Champions dos meses. Si queremos clasificarnos, hay que rotar”, confesó tras el descalabro (3-0) en Stamford Bridge. Reservó a Slimani y a Mahrez frente al Chelsea y entre los dos cocinaron el tanto del triunfo (1-0) ante el Copenhague. Los ‘foxes’ son otros en la Liga de Campeones. Saben sufrir, aguantar, golpear… y ganar. Así han triunfado en sus tres primeros partidos entre los mejores y rozan el pase a octavos. Así acumula más puntos en Europa (nueve) que en la Premier (ocho). Así disfrutan de la Champions.Ningún equipo inglés se había estrenado con pleno en la máxima competición continental.

En la Liga, los pupilos de Ranieri se despistan, se dispersan y reaccionan al final, como malos estudiantes. En Europa no hay lugar a la relajación. Es su sueño, un imposible que persiguen con determinación. Morgan y Huth son los más altos, Drinkwater se multiplica, Vardy es el más rápido… Echan el candado, convierten el césped en un campo de minas y cada balón largo es un suplicio para el rival.

¡Y aún no han encajado un tanto! La receta del éxito en la Premier del curso pasado ya sólo mezcla en Europa.Unos triunfos aderezados con la calidad de Mahrez. De los cinco zarpazos ‘foxes’ en el viejo continente, cuatro (tres tantos y una asistencia a Slimani) han salido de sus botas.

El Copenhague incomodó al Leicester, le agobió y entre el malestar apareció como una aspirina el extremo argelino. Vardy la puso, Slimani la dejó de cabeza y Mahrez, con el tacón, en el aire y de espuela, desniveló el partido. No fue su compatriota Madjer pero en el King Power Stadium se celebró como tal. El pleno estaba en camino.

Schmeichel ‘amarga’ a sus compatriotas .El Copenhague, que ya sorprendió a Do Dragao, lo intentó y obligó al Leicester. Serios, compactos… y con un Cornelius que fue una constante amenaza. Los ‘zorros’ intentaron contemporizar, dormir al rival y dejar los minutos pasar. Lo consiguieron a medias. El punta danés rozó de cabeza el empate. Un gol de Slimani se fue al limbo por fuera de juego y Schmeichel dibujó un paradón antológico que salvó a su equipo. Cornelius remató y el meta danés se estiró, sacó el brazo y empaquetó el triunfo. En la Premier se acercan al descenso y en la Liga de Campeones a octavos. La Champions es un regalo que están disfrutando en Leicester al máximo. Lo demás no importa.

r3