CHICAGO,-  Cachorros de Chicago ha establecido un precedente, concluir la presente temporada con elmejor récord de Grandes Ligas y ahora se prepara este viernes para iniciar su clasificación a los playoffs y de la mano de Joe Maddon quien se halla concentrado en la apremiante tarea: acabar con la espera de más de un siglo sin ganar la Serie Mundial.

“Me fijé en lo que todo el mundo habla”, dijo Mike Montgomery, quien llegó a Chicago en julio como parte de un canje con Seattle que involucró a cuatro jugadores. “Joe sabe tanto de béisbol —el posicionamiento, lo que te sugieren los datos, como estimular a un jugador— pero todo le resulta fácil. Y por eso no siempre aprecias cómo es que lo hace”.

Con el inicio de los playoffs el viernes en el Wrigley Field, gran parte del crédito por ensamblar este repentino gigante es para Theo Epstein, el presidente de operaciones de los Cachorros. Él ayudó a formar la alineación y ha agregado en el momento justo partes complementarias como Montgomery, el taponero Aroldis Chapman y el jardinero Jason Heyward.

Pero el trabajo de Maddon es que esas piezas encajen bien juntas. Lo más impresionante sigue siendo cómo vuelve a cada uno de ellos mejor.

Tome como ejemplo la constante mejoría de la estrella de segundo año Kris Bryant, que le pelea a su compañero de equipo Anthony Rizzo el título de Jugador Más Valioso de la Liga Nacional. O la exitosa campaña del abridor Kyle Hendricks y su candidatura al premio Cy Young.

En el caso de Bryant, implicó enseñar al tercera base a lidiar con las expectativas. Maddon lo logró alentando a Bryant a jugar algunos partidos en el jardín e incluso en primera base, dando al joven otra habilidad para aprender en lugar de obsesionarse por cada turno al bate. En el caso de Hendricks, posiblemente incluyó un análisis profundo de la data junto con el coach de lanzadores Chris Bosio, viendo si la secuencia de lanzamientos, ubicación y entrega necesitaban algún ajuste.

Pero también es posible que hubiera sido algo tan sencillo como esto. Hace unas semanas en Pittsburgh, Hendricks vio a Maddon dirigiéndose hacia él en el dugout. Hendricks esperaba que Maddon cuestionara su decisión de detenerse en segunda base después de que Chris Coghlan bateó un sencillo.

En su lugar, Maddon le preguntó sobre la mascota en Dartmouth, donde Hendricks estudió la universidad.

“¿Si te conocen como el Gran Verde, eso es igual que Gumby?”, le preguntó Maddon. “¿El es tu muchacho? ¿Cómo luce la mascota?”.

Hendricks sonrió al recordar. Prácticamente cualquier jugador de la alineación tiene una historia similar para contar.

“Posiblemente tuve 10 turnos al bate en mi carrera. No puedo recordar a última vez que bateé”, recordó Montgomery. “Pero tuve un imparable la otra noche y ese fue uno de los momentos más felices de mi carrera…

“Entonces Joe aparece al día siguiente y comienza a hablar de bateo conmigo y tenemos una conversación larga al respecto como si yo en realidad supiera lo que estoy haciendo. Probablemente él sabe que no es el caso. Sino ahora”, dijo riéndose entre dientes. “Ya estoy pensando que posiblemente consiga otro (hit)”.

En una sala de entrevistas que está justo afuera del camerino de los Cachorros, Maddon se estacionó detrás de un banco de micrófonos. En lugar de preguntarle sobre las metas del equipo, los reporteros querían saber a dónde fue después de que terminó la fiesta en el clubhouse. Además de ser uno de los mejores estrategas en el béisbol, Maddon es uno de los más entretenidos:

“No salí anoche”, responde.

¿Por qué no?, le preguntaron.

“No tuve nada”, dice Maddon sonriendo mientras desliza su brazo sobre la mesa y pretende que va a tomar una siesta.

No le crea.

Él es una de esas personas que siempre tienen algo bajo la manga.

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