CIUDAD DE MÉXICO,-  Con la ejecución de las dos primeras sinfonías de Ludwig van Beethoven (1770-1827) en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes se advirtió carácter, fuerza y talento en la Orquesta Barroca de Friburgo que bajo la dirección de Gottfried von der Goltz, deslumbró con sus interpretaciones.

La agrupación alemana, fundada en 1985, derrochó virtuosismo en su ejecución de “Sinfonía núm. 1 en do mayor Op. 21”, la primera parte de este emblemático programa que abarca toda la obra sinfónica de Beethoven.

Vestidos de solemne negro, los músicos tocaron con gran técnica, logrando una excelsa ejecución de sus instrumentos, inyectándole pasión a la pieza, que encantó al público y le arrebató la ovación. En la sala, música suave se apoderó del ambiente hasta llegar al silencio y tras un vacío de nuevo estalló la fuerza, tal como Beethoven concibió esta pieza que la orquesta alemana ejecutó a la perfección.

Una sala casi llena, un público que no perdía detalle, un escenario esplendoroso y una orquesta de destacados músicos, fueron el marco de este magno concierto, que no solamente se disfrutó dentro del Palacio de Bellas Artes, que también pudo ser disfrutado en el exterior del recinto, donde se colocó una pantalla gigante para el disfrute de la gente que pasaba por el lugar.

Además de la “Sinfonía núm. 1 en do mayor Op. 21”, de la cual se desprenden los movimientos “Adagio molto-Allegro con brío”, “Andante cantabile con moto”, “Menuetto: Allegro molto e vivace” y “Adagio-Allegro molto e vivace”, se escuchó “Sinfonía núm. 2 en re mayor Op. 36”, con su “Adagio molto-Allegro con brío”, “Larghetto”, “Scherzo: Allegro” y “Allegro molto”.

La Orquesta Barroca de Friburgo trae consigo una historia de triunfos por más de 20 años, a lo largo de los cuales ha sido invitada frecuente de las salas de concierto y teatros de ópera más importantes del mundo.

Una mirada al calendario del ensamble muestra un repertorio ecléctico que va desde el barroco hasta la música actual, interpretado en lugares tan distantes como Friburgo y el lejano Oriente.

Gottfried von der Goltz es reconocido en la escena internacional de la música como violinista barroco y como uno de los directores artísticos de la Orquesta Barroca de Friburgo, dirigiendo desde su lugar como concertino, a la usanza del siglo XVIII.

Su repertorio, ilustrado por una amplia discografía, abarca desde principios del barroco hasta la música contemporánea, mostrando su gran versatilidad como violinista y como director de orquesta.

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