ESTOCOLMO, SUECIA.- Los nombres del escritor japonés Haruki Murakami, junto con el sirio Ali Ahmad Said Esber, se barajan para llevarse el Premio Nobel de Literatura 2016.

El primero es autor de obras como  “1Q84”, “Kafka en la orilla” y “Al sur de la frontera”.

Murakami, cuyas obras han generado críticas positivas y numerosos premios, incluyendo el Franz Kakfa, el Jerusalem y el Internacional de Cataluña, por mencionar algunos, vuelve a ser una vez más, considerado como el favorito para llevarse el referido galardón.

Se trata de uno de los pocos autores japoneses que han dado el salto de escritor de prestigio, a autor con grandes ventas en todo el mundo. En España, obtuvo la Orden de las Artes y las Letras, concedida por el Gobierno español, y el Premio Internacional Catalunya 2011.

Tusquets Editores ha publicado 12 de sus novelas, entre ellas la aclamada “Tokio blues. Norwegian Wood”, “Los años de peregrinación del chico sin color”, las obras “De qué hablo cuando hablo de correr” y “Underground”, así como cuatro volúmenes de relatos: “Sauce ciego, mujer dormida”, “Después del terremoto”, “Hombres sin mujeres” y “El elefante desaparece”.

Por su parte, el sirio Ali Ahmad Said Esber, ha desarrollado su carrera literaria principalmente en Líbano y Francia. A lo largo de su trayectoria, ha publicado más de 20 libros de poemas en árabe.

Desde los 17 años adoptó el seudónimo de “Adonis”; el autor está considerado como el máximo exponente de la poesía árabe contemporánea. En 1954 se licenció en Letras por la Universidad de Damasco, y en 1955, debido a su actividad política como miembro del Partido Socialista Sirio, fue acusado de subversión y detenido durante seis meses.

Emigró a Beirut en 1955, se dedicó al periodismo y fundó, en colaboración con el crítico libanés Yusuf al-Jal, la revista Shi’ir de poesía. Viajó a Francia como becario, regresó en 1962, adquirió la ciudadanía libanesa y se doctoró en Filosofía por la Universidad St. Joseph en 1973.

En 1997, en el Festival Struga Poetry Evenings de Macedonia, le fue otorgada la Corona de Oro por su trayectoria literaria. Su obra, caracterizada esencialmente por un fuerte tono social y político, ha sido traducida a numerosos idiomas, ha revolucionado el lenguaje poético desde los años 60 cuando adoptó el poema en prosa, y ha ejercido una gran influencia en el panorama literario actual.

De origen judío, representante de la “escuela judía” de la novela norteamericana, Philip Roth es otro de los candidatos para llevarse el premio que en breve anunciará la Academia Sueca.

Conocido principalmente por sus novelas, nació en Newark, Nueva Jersey y estudió en las universidades de Rutgers, Bucknell y Chicago. Enseñó inglés en las universidades de Chicago y de Iowa.

Por su primera obra, “Adiós, Colón” (1959), un libro de relatos sobre la vida de los judíos en Estados Unidos, ganó en 1960 el National Book Award (Premio Nacional del Libro). El relato que da título al libro fue llevado al cine en 1969.

Su primera novela, “Huida” (1962), relata la agonía de un joven catedrático judío que se debate entre la razón y los sentimientos. Mientras que su novela “Cuando ella era buena” (1967) se desarrolla en un entorno ajeno a lo judío.

La obra de Roth se caracteriza por analizar con fino humor las desesperanzas y fantasías de los judíos estadounidenses, aunque también pinta de una manera sarcástica a la clase media en general.

El cuarteto de estas preferencias lo cierra el keniano Ngugi Wa Thiong’o, que ha escrito varias novelas, ensayos y cuentos; fundado el periódico en kikuyu Mutiiri y colaborado en el departamento de traducción e interpretación de la Universidad de California en Irvine.

Considerado un representante del realismo mágico africano, es novelista, ensayista, dramaturgo, periodista, editor, conferenciante y profesor universitario, y ha desarrollado además una importante labor como activista político y social.

La publicación de “Petals of blood” (1977), un fresco crítico acerca del régimen poscolonial del país, provocó su encarcelamiento. En prisión decidió abandonar el inglés y escribió en kikuyu, su lengua natal, la novela “Caitani Mutharabaini” (1982).

El acoso político y las dificultades para continuar trabajando en su país motivaron su exilio. Su siguiente novela, “Matigari” (1986), fue prohibida en Kenia.

En 2004, tras la dictadura de Moi, trató de instalarse de nuevo en su tierra, pero fue torturado brutalmente junto con su esposa. En la actualidad es profesor de Literatura Inglesa Comparada y director del Centro Internacional de Escritura y Traducción de la Universidad de California. En sus obras refleja, a menudo con ironía, la realidad sociopolítica actual en África.

jcrh