ALEMANIA.- Este domingo, el módulo Schiaparelli, con forma de disco y un peso de 577 kilogramos, se separó de la nave Trace Gas Orbiter (TGO), luego de un viaje de siete meses, con la finalidad de dirigirse hacia la superficie de Marte. Una vez en ella, probará tecnologías para la primera exploración del Planeta Rojo, para llevar a cabo la búsqueda de señales de vida pasada y presente.

Las señales recibidas desde TGO, que orbitará Marte y que estudiará gases alrededor del planeta, no contenían al principio datos sobre la situación del módulo, pero la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) dijo más tarde que el vínculo con la nave había sido restablecido.

“Por el lado de (Schiaparelli) diría que la separación fue un éxito”, dijo Paolo Ferri, jefe de misiones operativas de ESA en el Centro de Operaciones Espaciales de ESA en Darmstadt, Alemania, tras la confirmación de la separación del módulo con su nave nodriza.

Schiaparelli, parte del programa ExoMars Europeo-Ruso, representa sólo el segundo intento de Europa de hacer aterrizar una nave en Marte, tras la fallida misión del Beagle 2 británico en 2003. Como señalamos, el principal objetivo de Schiaparelli es averiguar su alguna vez ha existido vida en Marte.

La nave espacial actual, TGO lleva una sonda atmosférica para estudiar gases como el metano -un componente químico que en la Tierra está fuertemente ligado a la vida- que fue detectado en anteriores misiones a Marte como un elemento de su atmósfera.

jcrh