LAS VEGAS, ESTADOS UNIDOS.- En el marco del CES 2017, evento dedicado a la industria electrónica y del entretenimiento, la empresa sudcoreana Neofect, presentó su dispositivo Rapael Smart Glove, el cual tiene como meta, ayudar a los pacientes con accidentes cardiovasculares a ejercitar y recuperar sus habilidades motoras como una herramienta de rehabilitación.

En apariencia, “Rapael” es similar al NES Power Glove, el guante de Nintendo. Pero la creación surcoreana cuenta con sensores de movimiento de nueve ejes, sensores maleables y micromandos de 32 bits -una tecnología muy superior a la fabricación para videojuegos, aunque tienen cierta similitud.

El guante está diseñado para inducir plasticidad neural en el paciente a través de ejercicios específicos y personalizados con ludificación.

Los ejercicios que emplea Rapael son de tipo juego. Esto es parte esencial del funcionamiento del guante. El paciente al colocarse el aparato, y al conectarlo a la aplicación Rapael, éste le guía en una serie de rutinas repetitivas para hacer trabajar tendones y músculos específicos.

Las rutinas de rehabilitación, fueron desarrollados por Neofect a partir de ejercicios reales de fisioterapia. Combinan estas rutinas con juegos divertidos y placeres cotidianos.

Los sensores del guante alimentan el algoritmo de su software. El programa analiza las necesidades del paciente y personaliza los juegos.

Rafael Smart Glove, cuenta con sensores encargados de monitorizar el movimiento del brazo y de la mano del paciente. Estos mandan la información obtenida a una computadora que analiza y almacena el movimiento producido por cada una de las partes, lo cual permite un estudio exhaustivo del paciente.

Sin duda un dispositivo útil para pacientes con apoplejía, que refieren su uso apenas comienza a implementarse en hospitales surcoreano. Sin embargo por ahora el precio de Rapael ronda los 10 mil dólares, algo que podría representar una barrera para su uso fuera de los hospitales; no obstante, la compañía adelantó que ofrecerá un modelo de renta para el guante que no rebasará los 85 dólares.

Según la Organización Mundial de la Salud, 15 millones de personas en el mundo sufren de un derrame cerebral cada año. El 66% de ellas mueren o padecen de discapacidad física permanente. Un accidente o ataque cerebral sucede cuando se obstruye el abastecimiento de sangre en alguna parte del cerebro por un sangrado o coágulo, lo cual provoca que las células del cerebro en las áreas afectadas se mueran. Las enfermedades cerebrovasculares constituyen, en la actualidad, uno de los más importantes problemas de salud pública.

jcrh