GUATEMALA.- La eventual llevada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, podría afectar una larga lista de campos: el político, el económico, el de seguridad y ahora hay que sumar la conservación del medio ambiente.

De acuerdo con Diana Liverman, científica británica y académica de la Universidad de Arizona, la gestión del magnate republicano, sería negativa para los esfuerzos de la comunidad mundial por la conservación del ambiente.

Recordemos que en marzo de este año, el candidato presidencial dijo a The Washington Post, que no él era “un gran creyente” del fenómeno y que no se lo atribuye a la contribución humana.

Trump fue muy enfático al confirmar su especticismo. “Creo que hay un cambio en el clima. No soy un gran creyente en el cambio climático causado por el hombre. No soy un gran creyente. Ciertamente hay un cambio en el estado del tiempo –si te fijas, en los años 1920 han tenido enfriamiento global y ahora tienen calentamiento global , aunque ahora no saben si tienen calentamiento global”.

Lo llaman de todas las diferentes formas; ahora usan el término “clima extremo”, supongo, más que cualquier otra frase. No soy –sé que me daña con este público, y sé que seguramente me mata con este público– pero no soy un creyente. Quizás haya un efecto mínimo, pero no soy un gran creyente en el cambio climático causado por el humano”, dijo el candidato presidencial.

El mundo científico, alarmado por las ideas y los proyectos del magnate y candidato republicano a la presidencia de EEUU, como era de esperarse, decidió usar su principal arma para tratar de convencer al polémico personaje: la pedagogía y la educación. 375 miembros de la Academia Nacional de Ciencias, entre los que hay 30 premios Nobel, publicaron una carta abierta para alertar de los riesgos del cambio climático.

Por otro lado, Liverman, una de las científicas del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2007, destacó que pese a la resistencia de potencias como Estados Unidos, Japón y China, se lograron avances con el Acuerdo de París de 2015 en el seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“La mayoría de los países han firmado el Acuerdo de París, el problema es que muchos, como Estados Unidos, prometieron diversas acciones pero es evidente que no están en la vía de cumplirlos”, indicó.

La científica, radicada en Estados Unidos desde hace más de tres décadas, por otro lado, consideró que el acuerdo de París es un avance, “pero lo preocupante es que no se vislumbran acciones concretas para cumplir acciones tan elementales como la reforestación”.

“El reto es ver cómo se cumplirán los compromisos de conservación ambiental, y de combate y adaptación al cambio climático, especialmente en los aspectos de financiación específica de acciones”, recalcó.

De acuerdo con la científica, el cambio climático afecta a las personas, principalmente a los pobres, en todos los aspectos de la vida, como la seguridad alimentaria, salud y conflictos por agua. Sin embargo, reconoció que ante problemas como el agua, también ha habido casos de mayor colaboración, como México y Estados Unidos, que enfrentan juntos la “megasequía” de la zona fronteriza común.

Liverman, catedrática de la Universidad de Oxford, conocida por sus contribuciones en estudios de vulnerabilidad climática, carbono y nexos entre clima y desarrollo, visita Guatemala para participar en el II Congreso Nacional sobre Cambio Climático.

jcrh