ALEMANIA.- La Agencia Espacial Europea (ESA), dio a conocer las últimas “horas de vida” de la sonda Rosetta, antes de posarse en la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. De acuerdo con los especialistas, las gráficas son geológicamente “increíbles”.

Por medio de un comunicado, la dependencia indicó que “se tomaron numerosas fotografías de la fosa colindante (del lugar del aterrizaje), capturando increíbles detalles de las paredes estratificadas que pueden servir para ayudar a descifrar la historia geológica del cometa”.

De acuerdo con la agencia, “la última imagen” se tomó 20 metros antes del punto de impacto.

La misión de Rosetta, arrancó en 2004 y acabó el 30 de septiembre de 2016 con éxito, pues recolectó datos para conocer mejor el origen de la Tierra y los inicios del Sistema Solar.

El aparato se desvió apenas 33 metros del lugar programado para el impacto -una fosa en la región Ma’at situado en la cabeza de cometa- y en su descenso sus instrumentos de recolección de polvo, gas y plasma realizaron sus últimas captaciones.

La temperatura fue otro de los detalles interesantes recolectados acerca del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, una mole de hielo, piedra y polvo de 10.000 millones de toneladas y un volumen de 25 kilómetros cúbicos.

Los diferentes rastreos revelaron temperaturas de entre 190 y 110 grados celsius bajo cero a unos pocos centímetros por debajo de la superficie. Es muy probable que esta variación se deba a sombras y a la topografía local a medida que Rosetta sobrevolaba el cometa”, señaló la ESA.

La última medición de la emisión de vapor de agua del cometa se realizó el 27 de septiembre.

El organismo calculó que el cometa “estaba emitiendo el equivalente a dos cucharadas de agua por segundo”, aunque en su período más activo, en agosto de 2015, las estimaciones llegaron a corresponder “a dos bañeras de agua cada segundo”.

Cerca de la superficie -agregó la ESA- también se detectó “un aumento” de granos de polvo “muy pequeños”, “posiblemente de una millonésima de milímetro”. No se hallaron, sin embargo, pruebas obvias de pequeñas acumulaciones de hielo cerca del punto de aterrizaje y se confirmó la emisión de dióxido de carbono del cometa “incluso a mayores distancias que cuando el cometa se acercaba al Sol”.

Con un presupuesto de mil millones de euros, la misión Rosetta está considerada como una de las más importantes en la historia de la industria aeroespacial europea y la exploración del Sistema Solar y fue reconocida en 2014 por la revista científica “Science” como uno de los diez descubrimientos del año.

con información de la Agencia Espacial Europea

jcrh