En los niños, la hormona del crecimiento es esencial para que los niños presenten indicadores normales de crecimiento, fortaleza muscular y ósea, y distribución de grasa. También ayuda a controlar el nivel de glucosa (azúcar) y lípidos (grasa) del cuerpo. Sin suficiente hormona del crecimiento, es probable que el niño crezca lentamente y sea de menor estatura que otros niños de la misma edad y sexo.

El desarrollo físico de los niños con déficit de la hormona de crecimiento es más lento, y su estatura es más baja de lo normal. Si no se instaura un tratamiento a tiempo pueden sufrir trastornos irreversibles.

Sintomas

La inteligencia y las proporciones corporales de los niños con un déficit de la hormona del crecimiento no se encuentran alteradas, sin embargo, sí se aprecia que su desarrollo físico es más lento y su estatura es más baja de lo normal para su edad y sexo. Por eso la afección se suele diagnosticar en la infancia, normalmente a partir de los dos o tres años de edad.

Generalmente, estos niños nacen con un peso y una talla normales, aunque en unos meses su crecimiento se hace lento y comienzan a apreciarse las diferencias con otros bebés de su edad.

El crecimiento se verá más afectado cuanto mayor sea la deficiencia de la hormona (puede ser total o parcial), y también puede manifestar otros síntomas como un desarrollo insuficiente de los huesos y los dientes. Aunque, de media, los niños con este déficit se desarrollan una media de menos de cinco centímetros por año.

Si no se instaura un tratamiento a tiempo, los problemas derivados del déficit de la hormona, como la baja estatura, pueden ser irreversibles.

Su médico analizará la historia médica y tabla de crecimiento de su hijo, en busca de indicios de DHC y otros trastornos que afectan el crecimiento. Es posible que su médico le haga pruebas para ayudarlo a determinar la causa del retraso en el crecimiento. Las pruebas incluyen

Rayos X de la mano para determinar el crecimiento de los huesos (edad ósea) y evaluar el crecimiento potencial. Análisis de sangre y otro tipo para descartar otros trastornos que afectan el crecimiento.

Entre las pruebas específicas de DHC se encuentran: 

Factor de crecimiento insulinoide (IGF-1 por sus siglas en inglés). Un análisis de sangre determina el nivel de IGF-1, una hormona que refleja el nivel de hormona del crecimiento.
Prueba de estimulación de la hormona del crecimiento. Se le dan al niño medicamentos que estimulan la pituitaria para liberar la hormona del crecimiento. Luego, si el nivel de hormona del crecimiento en la sangre no aumenta hasta cierto punto, puede significar que la pituitaria no está produciendo suficiente hormona del crecimiento.

Exploración de resonancia magnética (MRI por sus siglas en inglés). Una prueba MRI (de diagnóstico con imágenes) de la cabeza buscará un problema en la pituitaria o el cerebro, y puede descartar un tumor en el cerebro.

Tratamiento

El tratamiento del déficit de la hormona del crecimiento en  niños tiene por objeto incrementar la velocidad de crecimiento y la estatura de los niños afectados. Actualmente para alcanzar este objetivo se dispone de hormona sintética, por lo que su administración no supone un problema, y también se puede utilizar en niños con talla baja aunque no presenten déficit de GH.

Se producen los mejores resultados cuando la DHC se diagnostica y trata a temprana edad. En algunos niños, la hormona del crecimiento puede producir un crecimiento de cuatro pulgadas (10 centímetros) durante el primer año de tratamiento. Otros niños crecen menos, pero generalmente lo hacen más rápidamente que sin tratamiento. Algunos necesitan tratamiento hasta la adolescencia; otros lo necesitan de adultos.

El tratamiento debe comenzar inmediatamente después del diagnóstico de la afección. Las dosis se regulan de forma individual y se administran mediante inyecciones.

Si el déficit de la hormona del crecimiento permanece al finalizar el periodo de desarrollo del niño, será preciso que el paciente continúe con el tratamiento, pero con dosis menores, y siempre bajo supervisión médica.

En conclusión con un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado es posible que el niño crezca algunos centímetros más.

Consulte a su médico de confianza.

jcrh