ESTADOS UNIDOS.- Las personas que esperan siempre lo mejor en cualquier circunstancia tienen riesgos de muerte un 30% inferior a los que son más propensos a ver todo negro. Este es el resultado que arroja una investigación de la Universidad de Harvard.

Así, las personas que son optimistas, los decesos por infecciones, tumores, enfermedades cardiovasculares, resultan más bajos, en porcentajes que oscilan entre el 50 y el 15% según las patologías.

El estudio, tuvo lugar en 70 mil enfermeros. Además, entre esta mitad que ve el mundo color de rosa, los riesgos de muerte por ACV resultaron inferiores al 39%, los por infarto o enfermedades pulmonares de un 38% y los por cáncer más bajos, de un 16%.

Publicada en el American Journal of Epidemiology, la investigación confirma el papel de una actitud optimista sobre la longevidad: uno de los resultados más intrigantes -observó el investigador que encabezó el estudio de la Universidad de Harvard, Eric Kim- es que entre los voluntarios más positivos fueron encontradas menos inflamaciones y más alta presencia de antioxidantes en la sangre.

No se trataría sólo de que los optimistas están más sanos a simple vista, sino del real efecto biológico del buen humor en el organismo.

Intrigantes también son algunas respuestas dadas por los optimistas: “incluso en situaciones difíciles me espero siempre lo mejor”, ‘me suceden cada vez más cosas positivas que negativas”, “soy siempre optimista sobre mi futuro” y “no me enojo con frecuencia”.

Considerando que las tendencias al optimismo como otras características del humor, se consideran hereditarias sólo en un 25% -sugiere el estudio- se puede algo para educarse a pensar en positivo.

con información de Ansa Latina y la Universidad de Harvard

jcrh