LONDRES, INGLATERRA.- Si alguna vez te preguntaste cómo es posible que Santa Claus pueda entregar millones de regalos en una sola noche, entonces hay que dar una revisada a las leyes de la física.

De acuerdo con Katy Sheen, doctora en ísica del Departamento de Geografía de la Universidad de Exeter,  Santa y sus renos tienen que recorrer todo el mundo a una velocidad tal que, de acuerdo con la teoría de la relatividad de Albert Einstein, se encogerían, permitiendo que él y un enorme saco de regalos encajen en las chimeneas.

Esta misma teoría, explica por qué Santa parece no haber envejecido a través de los siglos, y es que la relatividad puede ralentizar los relojes.

Sheen, ha calculado que Santa y sus renos tendrían que viajar a unos 10 millones de kilómetros por hora para entregar regalos a todos los niños que se espera que celebren la Navidad en 31 horas, teniendo en cuenta las zonas horarias del mundo.

La velocidad le haría cambiar de rojo a verde y, a mayores velocidades, desaparecería. Los niños no serían capaces de reconocerlo, ya que aparecía como un desenfoque de color de arco iris, que eventualmente desaparecía para el ojo humano.

El efecto Doppler haría que Santa cambiara de color porque las ondas de luz que libera se aplastarían a una velocidad tan alta. El efecto Doppler, igualmente explica por qué los niños no pueden oír su llegada.

A medida que Santa y su trineo se acercan, el sonido se eleva cada vez más (como cuando una sirena de ambulancia pasa) y luego se hacen completamente silenciosos porque se moverían más allá del alcance auditivo humano.

Los esfuerzos de Sheen para revelar uno de los misterios alrededor de Santa Claus, están encaminados para interesar a los niños en la ciencia y la física, según un comunicado de la Universidad de Exeter.

con información de la Universidad de Exeter

jcrh