El círculo social en el cual te desenvuelves siempre ha de aconsejarte llevar a cabo una determinada dieta para bajar de peso y usar aquella ropa que más te gusta, sin embargo, entre los propósitos de las personas para perder peso se ha descubierto que la dieta baja en grasas tiene conceptos que nada tienen de acertados.

Diversas personas consideran que para perder peso de manera rápida era necesario cortar la grasa y llevar a cabo una dieta más saludable y un cuerpo ídem pues la grasa podría obstruir las arterias. Sin embargo parece que esto no es del todo cierto.

Los investigadores que apoyaban la dieta baja en grasa afirmaban que la grasa tiene más del doble de calorías por gramo que los carbohidratos como el azúcar, además de que está podría ser menos llenadora, lo que causa un “sobreconsumo pasivo“.

Con estas creencias, expertos propusieron reemplazar las grasas con carbohidratos. Con este método se ayudaría a las personas a comer menos y controlar el peso, sin cortar la ingesta de calorías.

A pesar de que no existían evidencias claras de que la dieta baja en grasas funcionaría, organizaciones de nutrición y gobiernos comenzaron a recomendar que tras la infancia se debía comer una dieta alta en carbohidratos y baja en grasas.

Dieta-grasa.// Foto: internet
Dieta-grasa.// Foto: internet

Para ayudar a las personas en su nuevos hábitos alimenticios, los gobiernos instaron a la industria incrementar la disponibilidad de comida procesada que es reducida en grasa. La industria lo hizo reemplazando la grasa con azúcar y fécula. De acuerdo con los primeros resultados se logró disminuir la porción de grasa de un 40% al 30%. Sin embargo, las tasas de obesidad y diabetes se elevaron y las tendencias a la baja de enfermedades del corazón volvían a revertirse.

Investigaciones recientes han revelado que las dietas altas en grasas producen mayor pérdida de peso que las dietas bajas en grasa.

Además se descubrió que las dietas con grasa disminuían las tasas de enfermedades cardiovasculares.

Pérdida de peso.// Foto: internet
Pérdida de peso.// Foto: internet

“La gente que consume una dieta alta en grasas tenía en 16% menos de probabilidad de una muerte prematura, en comparación con consumir una dieta baja en grasas (aunque el tipo de grasas jugaron un rol significativo en determinar el riesgo)“, publicó el medio CNN en español.

Aunque en el 2015 se retiró el límite de grasa dietética en Estados Unidos, las consecuencias de la dieta baja en grasas aún afectan a la población hasta el día de hoy. De acuerdo con una reciente encuesta de Gallup, una mayoría de los estadounidenses evitan comer grasas para perder peso.

Nielsen realizó una encuesta en la que se reveló que el 59% de los mexicanos aseguran llevar una dieta baja en grasas, aunque cerca del 70% de los adultos tiene sobrepeso y obesidad.

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