NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS.- Dickson Despommier, es un biólogo de la Universidad de Columbia, que en 1999 propuso una revolucionaria idea: las granjas verticales. Este proyecto, posteriormente se vio impulsado por el New York Magazine, gracias a un artículo titulado “Skyfarming”, el cual despertó el interés tanto de científicos como de empresarios.

Hay que destacar que se conoce como granjas verticales, a aquellos edificios cuyo propósito es la generación de todo tipo de alimentos vegetales e incluso adaptarlo para producir aves o peces, cambiando la tradicional extensión horizontal por una estructura vertical de varios pisos.

Las granjas verticales manejan el flujo de agua y la luz solar por medio de nuevas tecnologías como la hidroponía e iluminación eléctrica, con el fin de obtener un ambiente controlado que no necesite el uso de pesticidas y que sea capaz de producir cosecha durante todo el año. Además, al encontrarse en las zonas urbanas, se disminuye considerablemente el impacto ambiental derivado de la transportación de los productos necesaria en las áreas agrícolas tradicionales.

De acuerdo con Dickson Despommier,  es necesario crear este tipo de granjas debido al crecimiento demográfico del planeta y la mayoría de la población vivirá en zonas urbanas. Por otro lado se estima que el total de habitantes a nivel mundial aumentará con unos 3 mil millones de personas aproximadamente en 2015.

Así, al igual que el tema de vivienda, el aprovechamiento del espacio en estas zonas urbanas debe aplicarse también a la alimentación, por lo que la solución obvia es el construir hacia arriba.

Las ventajas del uso de granjas verticales en las grandes urbes son variadas; como mencionamos antes, al tener un ambiente controlado, la producción es menos susceptible a sufrir de plagas que puedan acabar con ella, por lo que se reduce el uso de químicos utilizado en la agricultura tradicional lo que eleva la calidad de los alimentos.

También tienen beneficios en la problemática del calentamiento global, pues no solo reduce las emisiones ocasionadas por el transporte del producto, sino que, al tener las granjas en las ciudades, la grandes extensiones de territorio que se destinan a la agricultura podrían ser reforestadas.

Dickson Despommier plantea que para mantener estas granjas verticales serán necesarias nuevas áreas de estudio y profesionistas como agrónomos, arquitectos, biólogos, economistas, arquitectos, ingenieros y urbanistas. Mientras tanto, propone que los agricultores podrían encargarse de la reforestación y cuidado ambiental de las nuevas zonas que surjan a partir del traslado de las granjas a las zonas urbanas.

Uno de los proyectos de granjas verticales, que actualmente es ya una realidad es Vertical Harvest, la cual busca resolver el problema de tierras poco amigables para los cultivos en Wyoming toda vez que sus invernaderos de tres pisos, habrán de producir unos 45 mil 359 kilos de productos frescos al año.

La compañía emplea a 15 personas que tienen condiciones como síndrome de Down, autismo, enfermedades convulsivas y espina bífida; comparten 140 horas de trabajo según un modelo de empleo adaptado. Vertical Harvest es una sociedad pública y privada con el ayuntamiento de Jackson y utiliza un modelo de negocios de bajo perfil, lo que significa que sus inversionistas tendrán una ganancia modesta y no llegará rápido.

Finalmente, debemos decir que las granjas verticales están formadas básicamente por los siguientes elementos:

1. Paneles solares.La mayoría de las granjas verticales planteadas serían autoabastecibles mediante su propio sistema energético. Los paneles solares rotatorios en dirección del sol (seguidores solares) instalados en la parte alta del edificio son una de las posibilidades. Además serviría para mantener el interior de la granja fresco.

 2. Turbina de viento espiral. Una alternativa o un complemento es una espiral rotativa eólica. Estaría colocada también en la parte alta del edificio con el fin de generar energía eólica.

3. Paneles de cristal Especiales para que el agua deslice lo mejor posible. De esta forma ensucia menos, permite mayor claridad y entrada de luz, y el agua que se recoge para su tratamiento es mayor que si se quedara adherida, ya que se evaporaría.

4. Sala de control El edificio entero estaría controlado 24 horas por un equipo de especialistas.

5. La arquitectura. Con un diseño circular que permitiría aprovechar de forma más eficiente el espacio. Además permite una máxima iluminación natural en el centro. Aunque también puede haber estructuras más tradicionales, siguiendo los esquemas que se tienen de los invernaderos.

jcrh