SAO PAULO,-  Hay una creciente evidencia sobre el virus transmitido por mosquitos que puede causar una serie de graves defectos de nacimiento que van mucho más allá de la microcefalia, es lo que revela estudio de mujeres  brasileñas embarazadas y de sus bebés infectados con zika.

El estudio de 11 bebés de Brasil, realizado por un equipo de doctores e investigadores médicos documenta diversos trastornos congénitos que incluyen no sólo los cráneos y cerebros de tamaño insuficiente sino también malformaciones del cerebelo, lagunas y lesiones cerebrales y otras condiciones que pueden causar que los bebés mueran poco después del nacimiento o sufran retraso cognitivo y otras discapacidades a largo plazo.

Un resumen del estudio y sus conclusiones fue publicado en línea por JAMA Neurology, una publicación académica mensual de la Asociación Médica de Estados Unidos.

El médico brasileño Amilcar Tanuri, uno de los coautores del estudio, dijo que la nueva investigación expone una constelación de enfermedades, conocidas colectivamente como “síndrome congénito zika”, que hacen que esta enfermedad sea única entre las condiciones virales congénitas por su gama de efectos perjudiciales.

“Es muy similar al CMV [citomegalovirus] y la rubeola, pero creo que el zika hace mucho más daño en comparación con estos dos virus”, dijo Tanuri, investigador médico del laboratorio de virología molecular en la Universidad Federal de Rio de Janeiro.

The Wall Street Journal informó en abril que los médicos brasileños estaban descubriendo que la gravedad del daño prenatal causado por el virus del zika es mucho peor que los defectos de nacimiento asociados con la microcefalia, una condición caracterizada por una anomalía en la formación de la cabeza y del cerebro. Las autopsias y las tecnologías de imágenes han revelado que el zika puede destruir el tejido cerebral del feto, afectando de forma permanente las funciones cognitivas y sensoriales básicas de un recién nacido.

Desde que apareció por primera vez en Uganda en la década de los 40, el virus del zika ha sido detectado en más de 40 países de todo el mundo, pero ninguno ha sido hasta ahora tan afectado como Brasil. En este país es donde se registraron las primeras incidencias generalizadas que relacionan al virus, que también puede transmitirse por vía sexual, a los casos de recién nacidos con cabezas y cerebros reducidos.

Desde el 22 de octubre de 2015, cuando se hizo obligatoria la notificación de los casos de microcefalia en Brasil, al 17 de septiembre de 2016, el país ha visto un total de 1.949 casos confirmados de microcefalia, de acuerdo con el Ministerio de Salud. Hasta el 13 de agosto de este año —las cifras más recientes—, Brasil ha notificado un total de 196.976 casos probables de zika.

Los 11 recién nacidos que participaron en el nuevo estudio fueron observados desde su gestación hasta los 6 meses de edad en el estado de Paraíba, en el noreste de Brasil, la región en donde se ha registrado el mayor número de casos congénitos de síndrome de zika.

Los casos incluidos en el estudio fueron compilados entre octubre de 2015 y febrero de 2016. La presencia del virus fue confirmada durante el embarazo de todas las madres participantes y los exámenes de ultrasonido revelaron anormalidades en el desarrollo cerebral de los fetos.

Tres de los 11 bebés murieron dentro de las 48 horas posteriores al parto, de acuerdo con el informe.

“Los resultados combinados de estudios clínicos, de laboratorio, imágenes y exámenes patológicos proporcionan una imagen más completa de los graves daños y anomalías de desarrollo causado por la infección de ZIKV [virus zika] de lo que se ha informado anteriormente”, concluye el estudio.

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