CIUDAD DE MÉXICO.-   Algunas actividades de la vida cotidiana que practicamos repetidamente y consideramos insignificantes pueden provocar dolor intenso en diferentes partes de la columna vertebral.

Por ejemplo, inclinar el cuello para hablar por teléfono celular; leer en la cama; sentarse en la orilla del asiento con el peso recargado en la espalda media; usar muchas horas zapatos de tacón o incluso agacharse a levantar un lápiz, que no pesa, sin flexionar las rodillas.

Según cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en 2014, 8 de cada diez pacientes que llegaron a consultorio tuvieron algún tipo de dolor o lesión de espalda por mal uso de la columna vertebral, principalmente por malas posturas o cargas.

Cifras como esas, fueron las que le motivó a crear, hace unos doce años, el concepto de Higiene de columna, con la idea de reforzar la salud preventiva mediante la educación.

Es muy amplio el conjunto de dolores intensos que pueden surgir por el mal uso de la columna en la vida cotidiana: pueden ser lesiones como una contractura muscular que son atendidas bajo prescripción médica con desinflamatorios y relajantes musculares de uso prolongado que permiten al paciente recobrar la movilidad perdida por el dolor, como la combinación de meloxicam-carisoprodol; pero también surgen lesiones tan graves como la lesión de algún disco de la columna que requerirán una cirugía.

Si hablamos de algunos hábitos que nos pueden ayudar a evitar lesiones y dolores en la columna vertebral es importante que comprendamos que ésta se divide en tres grandes áreas y cada una tiene su patología específica:

1. La columna en cuello, que es la columna cervical y presenta cervicalgias.
2. La columna en tórax, que es la columna dorsal, donde hay dorsalgias.
3. La columna de la cintura, que le llaman la columna lumbar o sacrocoxígea, donde surgen las lumbalgias.

En los consultorios las lesiones que más llegan son, en primer lugar, en la columna lumbar y en segundo lugar la columna cervical, mientras que las lesiones de espalda media aumentan entre personas de edad avanzada. La higiene de columna previene dolores en cada una, al hacer conciencia de las posturas y cargas que provocan daño.

Recomendaciones para tener una correcta higiene de columna

En el cuello: Es muy notorio que han aumentado los dolores al estar hablando por teléfono celular o mandando mensajes. Impida la hiperflexión excesiva del cuello al contestar, de lado o mirando abajo. También evite la costumbre de leer muchas horas en la cama porque se flexiona excesivamente el cuello y carga mucho peso en la cabeza si se apoya en la cabecera de la cama.

En la espalda media o dorsal eliminemos las posturas incorrectas al sentarnos, porque esa costumbre desgasta las vértebras y puede generar dolores con el aumento de la edad. Si vemos que los niños y jóvenes se sientan mal en los pupitres de la escuela o en los sillones de la casa, expliquémosles que al colocar los glúteos en la orilla del asiento recargan mucho peso debajo de la cintura y al mismo tiempo dejan su espalda media en forma de columpio, también soportando peso, pero sin un apoyo adecuado.

La postura correcta para sentarse y evitar dolores, es con los glúteos pegados al respaldo del asiento y los pies tocando el piso. También se pueden evitar muchas dorsalgias procurando no cargar todo el día mochilas o bolsos pesados. Hay quienes cargan mochilas de más de siete kilogramos.

En la espalda baja, la higiene de columna principalmente se refiere a evitar las malas posturas ya mencionadas al sentarse, pero también a cargar sin doblar las piernas ni los brazos. Hay quienes se dañan al recoger cosas que no pesan, pero que levantaron usando solamente los músculos de la columna, los cuales no son tan fuertes.

Otro hábito que hay que vigilar en mujeres es el uso excesivo de zapatos de tacón alto, que obliga a flexionar las rodillas más de lo normal y al recargar mayor peso en la zona lumbar ocasiona a largo plazo lumbalgia o dolor de espalda baja.

Una adecuada higiene de la columna nos evitará muchos dolores en cualquier etapa de nuestra vida, procuremos aplicarla de forma preventiva, porque se ha demostrado es la más eficiente y accesible en términos de salud, así como en aspectos de economía familiar.

Con información del Dr. Oswaldo Ballinas Ordóñez, especialista en ortopedia y traumatología; además de ser director general de la Unidad de Cirugía de Corta Estancia y Terapia Celular.
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