MINNESOTA, ESTADOS UNIDOS.- Científicos e investigadores de la Universidad de Minnesota, han creado una especie de casco, que permite controlar un brazo robótico usando sólo los pensamientos y sin necesidad de una intervención quirúrgica. Esto representa un importante paso en lo relativo a interfaces neuronales.

Es este pues, el primer proyecto que usa una interfaz cerebro-ordenador (BCI) no invasiva, la cual consiste en un casco con una configuración de electroencefalografía (EEG) basada en 64 electrodos que registran la actividad eléctrica del cerebro. La clave de todo está en un sistema de machine learning que permite procesar la señal para posteriormente decodificarla y traducirla en movimientos en el brazo robótico.

En las primeras pruebas se pidió a un grupo de voluntarios que movieran un cursor en la pantalla de un ordenador. Posteriormente dieron el salto al mundo físico para que el brazo fuera capaz de sujetar diversos objetos de una mesa para llevarlos a un estante. Los resultados fueron muy alentadores ya que todos lograron mover el brazo de una forma sencilla, sin embargo, la precisión osciló entre el 70 y 80%, además de que aún hay algunos segundos de retraso entre el pensamiento y la acción.

Sin duda se trata de un fascinante proyecto que podría beneficiar a miles de personas que hayan sufrido alguna amputación o sean parapléjicos o tetrapléjicos, ya que uno de los requisitos para usar este sistema es que el paciente haya tenido alguna vez el miembro o movilidad en él. El proyecto aún está en etapa de desarrollo y no hay una fecha tentativa para verlo en aplicaciones comerciales, ya que antes se necesita que los costes disminuyan y que se perfeccionen algunos detalles.

con información de agencias y de la Universidad de Minnesota

jcrh