CIUDAD DE MÉXICO.-  Minia Campos -dermatóloga- adscrita a la Academia Española de Dermatología destaca los alimentos que son indispensables en una dieta antienvejecimiento, indica lo importante es limitar en la dieta diaria los hidratos de carbono de absorción rápida (azúcares añadidos, refrescos, dulces, etc).

Estos  “generan picos de insulina muy altos y eso produce inflamación de todo el organismo, también en la piel. Esto favorece la agresión por radicales libres y el envejecimiento y empeora patologías como el acné y la psoriasis”, explicó la especialista, al rotativo ABC.

Algunos de los alimentos que también mencionó la doctora como positivos para tener una apariencia más jovial son; aceite de oliva el mismo contiene una gran cantidad de polifenoles, antioxidantes con propiedades beneficiosas para el sistema cardiovascular. Además de contener vitaminas A y E beneficiosas para la piel.

El chocolate negro es uno de los alimentos antioxidantes capaces de retardar o prevenir la oxidación de ciertas moléculas. La catequina, epicatequina y procianidinas, ayudan al organismo en el sistema circulatorio y sistema nervioso logrando un bienestar pleno, apunta la doctora Marina Rodríguez, dermatóloga del Hospital Quirón Tenerife.

Vino tinto. Esta bebida activa los genes encargados de evitar el envejecimiento celular gracias al resveratrol y los polifenoles.

La nutrióloga recordó que las nueces son una rica fuente de grasas insaturadas, omega 3, vitaminas, minerales y antioxidantes. Aportan un gran beneficio a la salud cerebral, se recomienda comer dos o tres nueces diarias.

Los tomates son un protector solar natural que ayuda a mantener la piel joven. Además contiene licopeno que ayuda a prevenir las enfermedades del corazón. El brócoli contiene sulforafano que trabaja para prevenir los daños del paso del tiempo en nuestro cuerpo eliminando los radicales libres. Es uno de los vegetales más ricos en vitaminas y minerales.

Como un último tip la doctora Marina explicó que “en el caso de las frutas y verduras lo recomendable es consumirlas lo más crudas y enteras posibles porque cuando las calentamos, trituramos o exprimimos pierden gran parte de los antioxidantes que contienen”.